Acabados

 

El Foam es un material derivado del poliestireno expandido. Tal vez con este nombre no te diga nada, pero si lo llamamos “cartón pluma“, tal vez te resulte más familiar. Pues bien, el Foam Forte se puede considerar la evolución de este material, haciéndolo más resistente y rígido sin perder ligereza. ¿No suena mal verdad? Sin duda una opción más que posible para usarlo como soporte para fotos.

El Foam Forte se presenta como una lamina de este tipo de espuma, siendo más resistente que el Foam clásico. Sobre esta lámina se encuentra la fotografía. Esta se obtiene mediante revelado químico en papel fotográfico Fujifilm de manera que la calidad de la foto final es óptima. Finalmente, por encima de la foto hay una impregnación invisible que la protege de la decoloración, suciedad etc.

Se trata de un acabado muy ligero, no solo en peso sino también en apariencia, ya que estamos hablando de un soporte con un grosor de 1 cm.

Pienso que es un producto que viene a cubrir un hueco que existía en otros soportes, como son el metacrilato, el lienzo, y el panel ligero. Y aunque puede tener sus parecidos con este último, es posible que si no necesitas tanta resistencia como la que ofrece el Panel Ligero puedas ahorrarte unos euros adquiriendo este Foam Forte, sin menoscabar en ningún caso la calidad de la fotografía.

El panel ligero, también conocido como plafón ligero, es una solución moderna compuesta por un panel muy robusto y ligero sobre el que se aplica una fotografía impresa en papel fotográfico y convenientemente tratado para asegurar su durabilidad y calidad.

El panel ligero es una espuma de poliuretano chapada y canteada. Es un material muy ligero y más sólido y resistente que el foam.

No es necesario usar un marco de aluminio para proteger los cantos. La humedad o los cambios de temperatura tampoco lo deforman. Ideal para exposiciones, tiene las mismas ventajas que el foam y ninguno de sus inconvenientes.

En el caso del panel ligero, se realiza la impresión fotográfica química y se adhesiva la fotografía sobre el panel.

La parte posterior del panel cuenta con dos orificios que permiten colgar directamente las fotografías sin necesidad de utilizar ningún accesorio adicional sobre el propio panel, permitiendo ajustar perfectamente el panel a la pared.

En la impresión utilizamos papel fotográfico químico Fuji Profesional, asegurando la calidad y estabilidad del resultado en el tiempo.

 

Una vez hemos impreso las copias en papel fotográfico, éstas se laminan, de modo que la imagen queda protegida de la degradación que de otro modo causarían los rayos ultravioletas con el paso del tiempo, se evitan reflejos y se protege la fotografía de la suciedad.

Este laminado permite limpiar la fotografía con tan solo un paño húmedo, manteniendo el panel con el mismo aspecto que el primer día.

Cuando la fotografía se ha impreso y laminado, se monta sobre el panel, consiguiendo un resultado limpio y moderno, listo para colgar.

Trabajamos con dos grosores diferentes, 20mm y 40mm, y disponemos de paneles con acabados en color blanco y en negro, en tamaños desde 20×30 cm hasta 60×80 cm.

En definitiva, si estás buscando un soporte diferente para colgar tus fotos, manteniendo una calidad fotografía, es posible que lo que un Panel Ligero encaje con lo que buscas.

La foto en metacrilato es una solución compuesta por una fotografía de impresión fotoquímica (el revelado de laboratorio de toda la vida) a la que se coloca una capa de 3 mm de metacrilato transparente en su parte superior y una capa de forex de otros 3 mm en su parte inferior o de otros acabados como el panel ligero de 24mm.

Por así decirlo, tenemos un producto formado por tres capas: una capa externa de metacrilato, papel fotográfico, y una capa base de otro material que protege la fotografía por debajo.

De este modola fotografía queda completamente protegida, ya que tras su sellado el producto queda como una sola pieza compacta.

Frente a una solución de impresión sobre superficies como los clásicos fotolienzos, la calidad del resultado en términos de parecido al original es mucho mayor, ya que lo que vemos realmente es un revelado fotoquímico, en lugar de encontrarnos ante una impresión sobre una superficie más rugosa.

Frente a otras soluciones como el fotolienzo, la impresión en metacrilato tiene dos ventajas importantes:
- Por un lado, la calidad de la impresión, ya que ésta se realiza sobre papel fotográfico en lugar de sobre un tejido u otra superficie menos apropiada que el papel fotográfico.
- Por otro, la durabilidad y facilidad de mantenimiento, ya que lo que está expuesto es el propio metacrilato, una superficie razonablemente resistente y muy fácil de limpiar.

En términos de protección, sería algo parecido a tener la foto dentro de un marco con un cristal, con la gran diferencia de tratarse de una solución mucho más compacta y sin marco (la foto llega hasta el mismo borde). Sin duda, una superficie ideal para utilizarla en estancias más proclives a la suciedad como puede ser por ejemplo la cocina, y también en aquellas situaciones en las que consideremos que el metacrilato juega a nuestro favor como un elemento de diseño.

Una de mis dudas era de qué forma la textura del lienzo por el material utilizado podía afectar a la percepción de la fotografía. Al fin y al cabo, un lienzo es una superficie rugosa, y no sabía cómo se iba a notar esta textura a la hora de contemplar la foto a cierta distancia ni si afectaría de alguna forma a los colores.

El resultado es que, aunque obviamente no es papel fotográfico, el lienzo respeta muy bien los tonos originales, y a una distancia de medio metro soy incapaz de apreciar ningún efecto extraño debido a la textura del lienzo.

El lienzo viene montado sobre un bastidor con aspecto bien robusto, muy bien acabado, sin astillas ni fisuras, que encaja perfectamente en las esquinas.

Por su parte trasera, el lienzo viene fijado por una serie de grapas al bastidor, sin sobrantes, y viene protegido por encima con otro papel que evita que las grapas puedan rozar al coger el lienzo o al apoyarlo en la pared, dándole un acabado liso.

Para nuestra impresión de fotos en lienzo utilizamos un lienzo de alto gramaje, 100% algodón y libre de ácidos. Con ello aseguramos la máxima calidad y estabilidad en el tiempo del lienzo.

Una vez impreso, aplicamos un proceso de barnizado sobre el lienzo con dos objetivos.

Por un lado, el de proteger el foto lienzo del paso del tiempo. Y por otro, el de potenciar los colores de la fotografía, anulando el efecto mate original del lienzo.

Para los bastidores utilizamos madera de cedro de gran rigidez que impide que el fotolienzo se deforme con el paso del tiempo.

Podemos hacer fotolienzos a medida. Si necesitas un tamaño personalizado diferente, no dudes en consultarnos, te diremos cual es la solución que mejor se aproxima a tus necesidades y presupuesto.